Reseña: Ookami Shoujo to Kuro Ouji

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Sinopsis

Shinohara Erika es una chica vanidosa que comienza la preparatoria. Al no poder estar en la misma clase que su amiga San-chan, decide mentir para poder hacer nuevas amigas y no estar sola. En su relato, involucra a Sata Kyouya quien parece ser un muchacho amable y sincero; sin embargo, él acepta formar parte de esta farsa con la condición que ella se convierta en su perro.

Detalles

  • Director: Kasai Kenichi
  • Estudio: TYO Animations
  • Demografía: Shoujo
  • Género: Comedia, Escuela, Romance
  • Tipo: Serie
  • Episodios: 12
  • Año: 2014

Antecedentes

Ookami Shoujo to Kuro Ouji es la adaptación de un manga del mismo nombre de Hatta Ayuko publicado por la revista Bessatsu Margaret desde 2011 hasta el 2016.

El director, Kasai Kenichi, se encargó de Amanchu!, Aoi Hana, Bakuman., Bakuman. 2nd, Bakuman. 3rd, Hachimitsu to Clover, Love Stage!!, Major (todas las temporadas), Nodame Cantabile, Kimikiss Pure Rouge, entre otras.

Katou Shinya fue el director de fotografía. Brotherhood: Final Fantasy XV, Kamigami no Asobi, Vividred OperationThe iDOLM@STER Movie: Kagayaki no Mukougawa e! fueron algunos de sus proyectos. Por otro lado, Fujioka Maki se encargó tanto del diseño de personajes como de la dirección de animación, cargo que desempeñó anteriormente en animes como Itazura na Kiss, Kiniro no Corda: Blue♪Sky, Neo Angelique Abyss, Hanayaka Nari, Waga Ichizoku: Kinetograph, Uta no☆Prince-sama♪ Maji Love Legend Star, entre otros.

La música estuvo en manos de Sakabe Go que trabajó en Digimon Adventure tri. 1: Saikai, Digimon Adventure tri. 2: Ketsui, Cheating Craft, Date A Live, Hatsukoi Monster, Gosick y Seiken Tsukai no World Break.

Preámbulo

Prever el resultado de una elección es un signo de prudencia; sin embargo, optar por la alternativa que conducirá al peor desenlace posible no sé si catalogarlo como masoquismo, ingenuidad o estupidez. Primero porque no comprendo cómo todavía caigo en animes que anticipo me producirán asco y repulsión más que otra cosa y, para más inri, los veo por completo. Segundo porque quizás, muy en el fondo, aún mantengo la esperanza de que los errores se arreglen y el final consiga remontar la historia. Y tercero porque ésa confianza casi nunca es retribuida así que mi lista de ‘Pero qué mierda es esto’ ha ido en aumento ya que todavía no aprendo que si un anime es malísimo de entrada las posibilidades de que mejore en algún momento serán nulas.

Estoy segura que iré al infierno porque pequé demasiado de ingenua, masoquista y estúpida al tragarme los miserables 12 episodios de Ookami Shoujo to Kuro Ouji, el primo hermano de Itazura na Kiss, solo que un poco más denigrante, repulsivo, manipulador y, kill-me-now, estrenado el 2014.

Son pocos los animes que me amargaron la existencia y éste fue uno de ellos.

Historia

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Shinohara Erika ha comenzado una nueva etapa escolar, pero su insípida personalidad y su nula vida amorosa son impedimentos para hacer nuevos amigos, aparentemente. Erika está decidida a disfrutar al máximo de sus días de preparatoria, por tanto, considera que la mejor alternativa para congraciarse con sus compañeras de clases, Tezuka Aki y Tachibana Marin, es fingir que tiene un novio. Buscando ‘pruebas’ que constaten su historia, Erika le toma una foto a un extraño en la calle que cumpla con sus requisitos. Infortunadamente para ella, su montaña de mentiras se ven amenazadas cuando descubra que el chico que hizo pasar como su novio, Sata Kyouya, es uno de los estudiantes más populares de su preparatoria. Desesperada por mantener el engaño, Erika le ruega a Sata que finja ser su novio ante el resto de la escuela por un tiempo y él acepta… con la única condición de que ella se convierta en su perro.

Y así, queridos niños, es como empieza una historia degradante con una premisa absurda que en el mejor de los casos pudo haber sido cómica y en el peor, que es lo que sucedió aquí, un bello relato sobre abuso y humillación que es el sueño de cualquier mujer. Claro.

Ookami Shoujo to Kuro Ouji es un anime denigrante por donde se le mire, un digno sucesor de obras como la ya mencionada Itazura na Kiss, porque perfeccionó el arte de la manipulación al maquillar una relación tóxica y abusiva como una situación sadomasoquista. Y lo consiguió. Para estupefacción mía, éste anime –y el manga, por el amor de Dios- es uno de los shoujos de romance más populares de los últimos años. En un momento así solo se puede reír.

El anime no necesita de un análisis extenso, a decir verdad, ya que su puesta en escena es bastante simple y es factible encontrar un patrón después de un par de episodios, así que el resto de sus nauseabundos capítulos son previsibles; infortunadamente para mi salud mental, eso significa optar por la peor decisión: continuar con una relación dañina que básicamente se nutre de Sata humillando constantemente a Erika y de ella regresando a su lado, siempre dispuesta a soportarlo todo porque ‘lo ama’, mientras agita una cola invisible cada vez que recibe algo más que migajas. (Atención aquí, una metáfora ruin e innecesaria, pero déjenme expresar mi odio con libertad, por favor). Quizás podríamos mencionar  ‘Síndrome de Estocolmo’, pero a diferencia del creador de éste bodrio inmundo yo no me referiré a enfermedades o transtornos mentales de forma tan descuidada porque son problemáticas reales que no merecen ni necesitan ser distorsionadas, muchos menos banalizadas en pro de vender más historias burdas sobre el verdadero amor a niños y jóvenes que pueden interpretar esto de la peor manera posible.

Primero, no tengo ningún problema con las relaciones sadomasoquistas siempre y cuando sean consensuadas por ambas partes y se establezcan límites claros para evitar situaciones desafortunadas en un futuro. Segundo, si disponen de su valiosísimo tiempo, podrán constatar que las críticas de mis reseñas siempre están enfocadas al producto final, nunca haciendo mención al público que gusta de esos animes o mangas que yo encuentro irrisorios porque cada persona es un mundo y nuestros gustos jamás serán iguales. Peeero… no puedo reprimir la oleada de indignación que me genera saber que hay muchas personas ahí afuera quienes consideran que éste esperpento es el epítome del verdadero amor porque Sata ‘cambió’ después de enamorarse de Erika. Por supuesto que desde luego que sí. Es que la loca seré yo, cómo siquiera me atrevo a exigir un anime/manga que no frivolice ni disimule el abuso gracias al siempre confiable cliché de ‘A las mujeres les gustan los chicos rebeldes y rudos’. ¿Saben qué les gusta también a las mujeres? El respeto. Por supuesto, el anime sí lo utilizó… como un trapeador sucio para limpiar las infinitas lágrimas que Erika derramó porque Sata era una despreciable excusa de ‘Príncipe Azul Tsundere’. ¡No, esperen, no enciendan sus antorchas, que él puede ser amable si quiere! Como, ¿una de cada 12000 veces? Sí, números más, números menos.

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Erika, por Dios…

Y, como no podía ser de otro modo, el anime utiliza el infalible ‘As bajo la manga’  para demostrar que son una pareja predestinada que podrá sortear todas las dificultades de éste cruel mundo: la ruptura.

Él la humilla –por enésima vez- y ella decide cortar por lo sano. Aplaudiría su decisión si no fuese porque la serie viaja en una constante espiral entre Sata siendo idiota como él solo y Erika abandonándolo para regresar a su lado en el momento en que él hace algo ‘medianamente tierno / lindo / considerado’ por ella; supongo que barrer el suelo con su patética persona 24/7 no es suficiente para que Erika admita por fin que el muchacho no merece la pena.

Entonces… pelean, se separan y, obra y gracia del Ángel del Destino, Sata acepta que no puede vivir sin Erika fastidiándole la existencia. Por supuesto, su decisión no está motivada en base a los celos posesivos que experimenta después de que Erika conozca más íntimamente a un compañero que, en toda la regla, es un mejor prospecto como pareja y como ser humano. No sé ustedes, pero parece que es un requisito fundamental en mangas y animes en ésta línea construir un personaje secundario –la otra punta del triángulo- que sea infinitamente superior al bastardo del protagonista. Quizás es para fomentar el cliché de que la pareja principal is true love o como pretexto para avivar la imagen de la ‘heroína de la historia’ como una reveranda idiota. Quién sabe.

En síntesis, el inicio es lamentable, el desarrollo es un ciclo sin fin y el final no es más que un golpe directo a la dignidad de las personas. En ciertos momentos me reí pero ya no recuerdo si es porque disfrute de alguna escena de comedia o si reí para no llorar, cosa que también es válida. Ookami Shoujo to Kuro Ouji pudo haber sido interesante si hubiese optado por una dirección distinta; desafortunadamente siguió el camino del mal y aquí estamos. Ay…

(Te veré en el infierno, desperdicio de animación. Púdrete en los confines del averno que es donde perteneces.)

Personajes

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Kill me now. PLEASE.

Resumiendo… ella es una mentirosa patológica sin dignidad y él un tipejo despreciable. Fin.

Ugh, ojalá pudiera terminar la reseña así. Se puede soñar.

La presentación de Sata y Erika dentro de los roles sádico-masoquista es un insulto a la inteligencia del espectador. Ni él es ‘un amante del sadismo’ ni ella ‘una extrema masoquista’, no, no, no. No. Ellos o son mentalmente inestables o son muy, muy estúpidos.

La historia empieza con Erika intentando hacer nuevos amigos en la preparatoria ¿cómo? Mintiendo sobre cada aspecto de su vida personal y amorosa. De acuerdo, está desesperada por encajar en su nueva etapa escolar, aquella que anheló durante mucho tiempo, y es joven, con una personalidad sumisa y casi exenta de carácter, así que es fácilmente influenciable por personas que sí imponen autoridad. Muchas personas en algún momento de sus vidas, principalmente en la escuela secundaria o la preparatoria, han mentido sobre sí mismas para acoplarse a un grupo, no es honesto porque se están formando lazos en base a mentiras, pero tampoco es algo malo querer ser parte de algo; es propio del ser humano. Sin embargo, el problema con Erika es que ella hace cosas que nadie en su sano juicio haría en una situación como la suya.

En un extremo de la balanza está la primera mentira y, en el otro lado, balanceándose peligrosa a una caída inminente, todo lo que ella está dispuesta a sacrificar para mantener la farsa, incluyéndose a sí misma. Especialmente a sí misma. ¿Rebajarse a comportarse como un perro cada vez que Sata, ‘su amo’, se lo ordene? Claro. ¿Conformarse con el comportamiento pedante, degradante y abusivo de Sata porque ella ‘lo ama’ y mantiene la esperanza de que algún día, en una galaxia muy, muy lejana, él corresponderá a sus sentimientos? Por supuesto. Erika tiene un severo problema mental, desde luego no está relacionado a su ‘rol’ como masoquista, porque es infinitamente más serio y yo recomendaría una consulta con el psicólogo porque al igual que nuestra querida Kotoko –atención al sarcasmo, por favor-, Erika se volvió completamente dependiente de Sata. Sobra decir que en un capítulo su desesperación porque él la viese como una pareja potencial, como una chica y no como a ‘su mascota’, la motivó a cambiar toda en ella, desde cómo se comportaba a cómo se vestía, en pro de lo que a él le gustaba. No estoy bromeando.

No entiendo a personajes como Erika o Kotoko porque en ocasiones -contadas ocasiones- demuestran tener carácter y mantener una posición firme con respecto a algo, pero su resolución (y su personalidad si es que la tenían desde un principio) desaparece en el instante en el que sus ‘medias naranjas’ aparecen en su rango de visión y son incapaces de respirar sin que reciban una aprobación por escrito. Ya lo dije en la anterior reseña, yo no seré una experta en las relaciones amorosas, pero considero que es sumamente importante que prime la comunicación y el respeto mutuo antes que nada. ¡Pero qué sabré yo, si no he publicado ningún shoujo de renombre! Ignórenme.

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Erika, ¡¿dónde está tu dignidad?!

Bien, supongo que es tiempo de hablar del no-novio de Erika: Sata Kyouya, el prototipo de protagonista que es retratado como un estudiante modelo, perfecto en todo lo que hace, el chico más popular del instituto que esconde un oscuro secreto/está dañado de algún modo y es obligación de la protagonista rescatarlo del despropósito en el que los metió el creador… básicamente.

Tal vez sí son almas gemelas al fin y al cabo porque él también requiere de ayuda urgente para solucionar cualquier sea el desorden mental que padece porque actuar como él actúa no es ni medio normal. La ‘excusa’ que el anime pretende restregarnos en la cara es que Sata sufrió las graves secuelas del divorcio sin contratiempos de sus padres. Una situación que ningún niño ha experimentado nunca en la vida. Jamás. Podríamos ponernos un poco más creativos, ¿no? Meh… En realidad no importa porque ningún trauma mal planteado valida su comportamiento. Sata es un patán misógino en toda la regla. Es un adolescente abusivo que disfruta humillar a Erika, burlarse de sus sentimientos y, una vez que se cansó del juego del falso novio, la manipula –de nuevo- para que regrese a sus brazos, sin ninguna queja. Me equivoqué; quizás Sata podría ser un sádico, pero tampoco descarto que sea un psicópata.

Ruego desde el fondo de mi corazón que nadie en este ancho y ajeno mundo intente emular éste tipo de relaciones porque si alguien te trata así, bajo el pretexto de que ha sufrido mucho en ésta vida, pobrecillo, y, por tanto, merece que te conviertas en su depositario de violencia verbal, te recomiendo detener ése infierno antes de que las llamas se extiendan porque nada te asegura que en un futuro no te conviertes también en su saco de boxeo. Personas como Sata lo único que merecen recibir es desprecio, no admiración, y personas como Erika necesitan ayuda. Ahora mismo.

¿Personajes secundarios? Sí, sí, creo recordar que existen un par por ahí. Déjenme pensar… Ah, claro, sí. Básicamente el cuadro también está decorado con otros estudiantes: Sanda Ayumi, la mejor amiga de Erika; Hibiya Takeru, el amigo de la infancia de Sata,; Kamiya Nozomi, un playboy que considera a Sata como su igual (te equivocas, querido, te equivocas); Kusakabe Yuu, un mejor prospecto a novio para Erika (hasta la roca de Patricio Estrella es un mejor pretendiente que Sata, si me permiten añadir); y Tezuka Aki y Tachibana Marin, las falsas amigas de Erika que llegaron a su vida gracias a una mentira grande y gorda. ¿Son personajes que merecen la pena? Pues… la verdad no. Al menos no la mayoría. Y es un grupo relativamente grande para un anime de 12 episodios. Por supuesto, fueron pensados para desarrollarse en el manga -y no tocaré ése esperpento en mi vida-, pero su introducción en el mundillo de la animación tampoco dejó un impacto significativo en mí, verdaderas sean dichas.

Del conjunto salvaría de la hoguera a Kusakabe y a Takeru. El primero porque es la perfecta representación de un pan de jengibre, adorable y dulce hasta el extremo, lo que me hace cuestionar si las elecciones de las protagonistas sobre su vida amorosa no son más manifestaciones de su limitaciones intelectuales, y el segundo porque es un personaje alegre y vivaracho que consiguió sobrevivir a Sata todos esos años. Eso ya es un mérito. Sanda me parecía un personaje prudente, pero su falta de reacción conociendo la naturaleza de la relación entre Sata y Erika, así como las constantes humillaciones que sufría, me hace replantear su papel como ‘mejor amiga’. Kamiya es la representación del casanova redimido –vaya cliché más burdo-, aunque sí me produjo un par de risas por lo absurdo de algunas de sus escenas. Y Tezuka y Marin no me transmitieron nada de nada. Como si no existiesen.

Vaya grupo.

Animación

TYO Animations es un total y absoluto misterio para mí. Jamás vi ninguna producción suya y lamento -tal vez no tanto- que Ookami Shoujo to Kuro Ouji haya sido la primera porque me hace desear no acercarme a nada que haya parido el estudio, no tanto por la animación, sino por la historia. Soy repelente a ése adefesio y todo aquello que lo acompañó por tan solo un segundo me produce desconfianza. Sorry not sorry.

Retomando… Si bien encabezo la lista de haters del anime -y el manga, por adición-, no puedo negar que TYO Animations realizó un buen trabajo en el apartado visual. No hay errores destacables; es más, se mantuvo constante a lo largo de sus infames doce episodios. Tampoco tengo quejas con la paleta de colores que me pareció apropiada considerando la demografía del anime. Quizás le dio un poco más de vida a una historia que estaba completamente muerta desde el principio. Perdón, perdón, es el desprecio fluyendo a través de mis dedos.

El diseño de los personajes me gustó, no lo negaré, era atractivo a la vista y si me decantase más por la forma que por el fondo habría podido ignorar con mayor facilidad los errores de guión y de personajes.

No es un obra maestra en cuestión de animación, pero se defiende bastante bien. Por lo menos, a nivel técnico hizo la experiencia un poco más llevadera. Quizás debería agradecérselo a Kasai Kenichi.

Música

Y la suerte se acaba acá.

Ookami Shoujo to Kuro Ouji cuenta con un único opening, “LOVE GOOD TIME” de SpecialThanks, y un ending, “Ookami Heart (オオカミハート)” de Oresama. Si me remitiese únicamente al sonido diría que es un ritmo pegadizo acorde a una intro y un cierre, pero observando su animación y conociendo la letra de las canciones… digamos que la música se mantuvo en línea con la temática de la historia. ¿Dije en algún momento que la música en el anime no solía decepcionarme? Pues, mira tú, Ookami Shoujo to Kuro Ouji se añadió a mi lista de decepciones en el apartado sonoro también, ¿no es eso genial?

(Como sucedió con Itazura na Kiss, me rehuso a incluir éste OST en mi lista de reproducción en SoundCloud, pero no puedo omitir mis reglas en cuanto a los ítems de las reseñas así que, para ustedes, queridos míos, 2×1: OP y ED en un solo video, cortesía de Youtube).

Reflexiones finales

LO BUENO

La animación. Nada más que añadir, Su Señoría.

LO MALO

Ookami Shoujo to Kuro Ouji nos enseñó que una de las cosas más importantes para conseguir amigos es mentir sobre todo. Mentir es malo, sí, pero con suerte encontrarás a la persona indicada para ti; eso es la segunda cosa más importante, así que presten atención. No desesperes si tu verdadero amor desconoce el respeto y te tiene en la misma estima que a un perro porque lo importante es que ha sido bendecido con una hermosa cara. ¿Te humilla constantemente? No hay problema. Es un manipulador de primera y si eres estúpida y con serios problemas que merecen atención inmediata, pero prefieres vivir en miseria junto a él en lugar de disfrutar de la plenitud de una existencia libre de sus nocivas influencias, tendrán una patética vida juntos. Ay, el amor.

Puntuación

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 ♦ Mediocre

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11 comentarios en “Reseña: Ookami Shoujo to Kuro Ouji

  1. Gabriella A. Urdaneta Vegas dijo:

    Hola.

    De verdad que no sé cómo nos calamos todos los capítulos de esta basura 😧 Aunque admito que el resumen no lo vi, porque cómo iba a soportar ver todo eso por segunda vez. Y es que me ocurrió lo mismo que a tí, sabía que iba a ser terrible pero igual le di una oportunidad creyendo que todo mejoraría… Sigo esperando a que eso pase… No. Todavía nada.

    Y es que me arrepiento porque podría haber usado ese tiempo para ver otro anime -de los que sé con certeza que valen la pena-. Ahora estoy tratando de aprender cuándo debo dejar algo que no me agrada; el otro día lo logré :’), abandoné una manga en el que la protagonista -con una vida desastrosa- dejaba que su exnovio durmiera en la misma cama con ella porque era la única con la que no sufría de impotencia. Así que, literalmente, sentía su paquete pegado a su trasero durante toda la noche. Si no me equivoco, le pidió hasta que lo hicieran para poder curarse. Bueno, me repetí hasta el cansancio que la protagonista era una pendeja y que no habría salvación para el manga, y así lo logré. Disculpa que me desvié del tema pero necesitaba contarlo 😳.

    Respecto a los comentarios a favor del anime, son para llorar. En un comentario que hice -y creo que no se publicó :’)- en una de tus entradas mencionaba precisamente esto. Me cuesta concebir que hayan chicas que anhelan que existieran chicos como Sata en la realidad y que lo alaben por darse cuenta de que ama a Erika, después de todos los malos tratos que le dio.

    Al menos la historia se pudiera haber redimido si Erika le hubiera dado un verdadero parado a la “relación” con Sata y también con sus “amigas”, entrando en razón sobre lo terrible que es el abuso, y dejando así a los lectores un mensaje sobre el amor propio… Pero no, según leí siguen juntos hasta el fin de los siglos en el manga. Qué se le va a hacer.

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    • Akiba dijo:

      Hola 🙂

      Perdón por no responder hasta ahora, pero estaba súper ocupada con las clases y otras cosas, así que no tuve cabeza para entrar en el blog. Me alegra muchísimo leer este tipo de comentarios a pesar de que ya no publico de forma tan constante como antes y básicamente lo tengo todo abandonado. Espero recuperar pronto el ritmo~

      Este manga/anime es un esperpento y honestamente admiro por mi capacidad de aguantar todo ese despliegue de misoginia en una relación tóxica. No me sorprende lo que me cuentas porque temáticas como ésas son bastante populares en historias románticas destinadas a un público femenino joven y es una desgracia porque están vendiendo un ideal de pareja peligroso. Es bueno, sin embargo, que cada vez más personas sean conscientes de esto. Ojalá Erika hubiera dejado a Sata porque habría sido un buen mensaje, pero en el universo de la historia se querían, así que…

      Y sí, es una muy buena idea que hayas aprendido a dejar de leer o ver algo malísimo. Te estás haciendo un favor inmenso.

      Besos, Gabriella.

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    • Akiba dijo:

      Pues si un manganime me arroja basura directamente a la cara, entonces tengo que devolverle el favor. Es lo justo xD

      ¡Por todos los cielos, no, no veas el anime! Aún tienes oportunidad de salvarte, huye y no miras atrás. Ya es muy tarde para nosotros 😥

      Gracias por comentar 🙂

      P.D. Hatear ayuda a sanar las secuelas que bazofias como éstas generan. Es bueno para el alma.

      Le gusta a 1 persona

  2. Luna Flores dijo:

    me encantado tu reseña. Me acabo de terminar esos insufribles 12 episodios y todos los comentarios eran de lo hermoso que fue, entonces pensé que yo era la única enferma mental que lo odio, hasta que leí tu reseña y me di cuenta que no estoy sola. ¿Es tan dificil tener una relaciónbasada en el respeto mutuo? no entiendo quienes son las que hacen estas historias, seguro son fans de los libros de 50 sombras de Grey y creen que lo único que importa de un hombre es el dinero y la apariencia, aun si es un patán misogino con menos personalidad que un caracol. Bueno ya me desfogue un poquito. Repito que adore tu reseña muy completa y muy racional que bueno que hayan personas que si tengan cerebro y sepan lo que es sano para una verdadera relacion…

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    • Akiba dijo:

      Pues, querida, el principal motivo para escribir este reseña fue, precisamente, la avalancha de comentarios y reseñas a favor del anime, alabando aspectos que yo consideraba vomitivos y que me producían una rabia insana y un desconcierto sin precedentes porque no me cabía en la cabeza que una relación claramente tóxica como la que presentaba Ookami Shoujo fuese consideraba como el epítome del verdadero amor. Paren el mundo que me bajo.

      Por supuesto, la perplejidad no me limita a entender porqué historias en ésta línea -y bien que traes a colación a “50 sombras de Grey”- han alcanzado un grado de popularidad inconmensurable estos últimos años, en el público adolescente en su mayoría. Juega un papel importante el atractivo físico y el dinero no en sí mismos, sino porque le conllevan: una vida de ensueño, de película, acomodada, sin carencias, la envidia de todo el mundo, especialmente si consideramos que el personaje femenino usualmente tiene una personalidad plana y sin gracia, pero que, misterios de la vida, consigue atrapar al ídolo de masas. La fantasía que nos han inculcado desde niñas: encontrar al príncipe azul. Para mí desgracia -y la de muchas más- el dinero y la apariencia desmerecen el respeto mutuo en el que ambos puedan tomar parte de las decisiones de pareja. Él no es más que tú porque tenga suficiente dinero para comprarse una isla o sea tan atractivo que Calvin Klein lo fichará el próximo año como la cara de su campaña más importante. En una relación, los dos deben tener sus propias opiniones, deben debatir si hay discrepancias y debe obtener y dar respeto por sobre todas las cosas. Es una lástima que la nueva moda sea la total y absoluta ausencia de ello. Relaciones tóxicas al poder. Horror.

      Ésta reseña ayudó a liberar el odio y la rabia que sentí por éste anime, así que no me arrepiento de haberle escrito. Pero hubiese preferido no ver ni en pintura ésta adefesio mal hecho porque mi vida hubiese sido 100 veces más feliz. La ignorancia a veces es buena.

      Gracias por comentar, linda. Saludos 😉

      Me gusta

  3. Khalil7774 dijo:

    Sii, siento tu odio; deja que fluya, te hará más fuerte… Pronto me llamarás: Maestro…
    A poco no se siente bien desfogar bilis de vez en cuando? Gracias por la advertencia/reseña sobre esta “serie?”, de la cual seguiré alejado; creo que leí la reseña en algún avance de temporadas y mi sentido arácnido empezó a vibrar como loco, asi que ni tentarla 😅
    ¿A las mujeres les gusta el respeto? Que interesante concepto, creo que lo pondré en práctica con mi esposa, ahi te aviso como sale 😜
    Un gusto leerte y mas cuando cada reseña de odio te acerca más al lado oscuro ( donde tenemos pizza y galletitas, y también café por cierto ).
    Nos leemos…

    Como vas 2/14?

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    • Akiba dijo:

      Pues, sí, no puedo negar que el placer que experimenté después de desfogar mi odio ha sido sensacional. Éste adefesio inmundo me lo debía desde hace tiempo; tenía que retribuírselo tarde o temprano y finalmente le llegó la hora. Gracias, sensei.

      No sé, leí por ahí que el respeto no es necesario en una relación y como muchos mangas y animes retratan relaciones tóxicas como ésta, supongo que será verdad, ¿no? xD

      Vamos a 3/14. La meta sigue viéndose tan lejana…

      Gracias por comentar 😀

      Le gusta a 1 persona

      • Khalil7774 dijo:

        El respeto no es necesario en una relacion, creo yo, si no te interesa realmente la relacion; por eso hay tantas relaciones disfuncionales/rotas/podridas por ahi, y obvio que las retratan seguido. El respeto es una base para la relacion, tanto el propio como el que se debe a la pareja…
        😀
        Ya no fumes de eso, Khalil…
        Saludos!

        Me gusta

  4. Rubí dijo:

    Akiba,

    Coincido contigo, me chuté todo el manga y todo el anime, el balance es que no me dejó para nada satisfecha pero como veo /leo con mi hija, al menos me sirvió como material para reflexionar sobre los temas de relaciones no sanas, violencia, autoestima, etc. En fin, sucede que por más uqe le buscara a Erika el mínimo de amor propio, simplemente era complicado dar con ello. Pero bueno, tengo una pequeña compulsión que me evita dejar las cosas a medias U.U

    Por otro lado, la historia me recuerda la de Kurosaki kun no Iinari ni Nante Naranai, aunque definitivamente es un manga que no terminado de ver porque no encuentro los últimos capítulos en español ni en inglés, pero por lo que alcancé a ver la dinámica de Yu y Kuro es un tanto diferente. Como sea, en el caso de Erika ciertamente ni como ayudarla -.-

    Saludos Akiba,

    Me gusta

    • Akiba dijo:

      Hola, Rubí.

      Desafortunadamente tópicos como éstos son muy comunes en el shoujo, por lo que casi se ha normalizado que el protagonista sea un auténtico patán y ella el epítome de la sumisión que perdió misteriosamente la habilidad de tomar decisiones por cuenta propia, así que ‘el amor de su vida’ deberá guiarla paso a paso. Ugh… Pensar en ello me pone de muy mal humor y peor aún leer que se considera como un ejemplo de una relación perfecta. Caigo muerta.

      Tengo que aprender a rendirme con un anime o manga, mejorará mi salud y ayudará a mi tranquilidad. Yo es que leo estas cosas por puro masoquismo; yo sí lo soy, no Erika. Ella está enferma y necesita ayuda con urgencia. Y él otro también, un bofetón primero y luego directo al hospital.

      Escuché y leí algo sobre Kurosaki kun no Iinari ni Nante Naranai, pero no toqué el manga. Ése tipo de tramas no me vacilan mucho después de Ookami, así que prefiero evitar un mal trago y mantenerme lo más alejada de posibles bodrios.

      Gracias por comenta 😀

      Me gusta

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